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Iglesia Adventista Del Séptimo Día - Central Chorrillos

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Es un cargo importante.

 

El secretario de la iglesia desempeña uno de los cargos importantes en la iglesia, y de su debido ejercicio depende en gran parte el funcionamiento eficiente de la misma. Al igual que los otros dirigentes de la iglesia, el secretado es elegido por el período de uno o dos
años, según lo determine la iglesia local; pero, debido a las funciones importantes y especializadas de este puesto, es sabio elegir a alguien que pueda ser reelegido por repetidos períodos, con el fin de dar continuidad al mantenimiento de los registros y a la información. En las iglesias grandes se pueden elegir tantos vicesecretarios como se necesite. El secretario actúa como secretario de todas las reuniones administrativas de la iglesia y debe conservar un registro exacto de todas de esas reuniones. Si por alguna razón no puede asistir a una reunión, debe hacer arreglos para que un asistente esté presente y tome nota de los acuerdos.

 

Las notas tomadas en las sesiones de la junta directiva de la iglesia deben registrarse en el libro
de actas de la iglesia, o en algún otro sistema apropiado de registro adoptado por la iglesia, indicando la fecha y la hora de la sesión, el número de personas que asistieron y un informe de todas las decisiones tomadas. El secretario debe también hacer una lista de todas las comisiones que sean nombradas por la junta directiva de la iglesia, y dar al presidente de cada comisión una lista de los miembros de la mismas, junto con los términos de referencia y un bosquejo de la tarea que la comisión debe realizar. 


El libro de actas de la iglesia puede solicitarse a la agencia de publicaciones o, en algunos pases, a la casa publicadora. Este libro tiene espacio para registrar la lista de miembros de la iglesia, con las columnas necesarias para indicar cómo y cundo fueron recibidos o excluidos. Este registro debe llevarse cronológicamente, y la información de apoyo correspondiente a cada nuevo ingreso también debe registrarse en la sección donde se conservan los votos referentes a la feligresa. Esta lista debe llevarse con exactitud, y mantenerse al da con el fin de mostrar la situación oficial de cada miembro.


No debe añadir o borrar nombres sin el voto de la iglesia.

 

Siempre debe haber un voto tomado por la iglesia para añadir o eliminar un nombre de la lista de miembros, excepto en el caso de muerte de uno de ellos. Ningún nombre debe de añadirse o eliminarse únicamente por decisión de la junta directiva de la iglesia. El secretario no tiene autoridad para añadir o eliminar nombres de la lista de miembros sin un voto de la iglesia. Cuando
un miembro fallece, el secretario debe, lo más pronto posible, registrar la fecha de su deceso al lado del nombre en el libro de registro.

 

Procedimientos para la recepción y exclusión de miembros


Admisión de miembros por profesión de fe. Hay cuatro circunstancias en las cuales las personas que han aceptado el mensaje adventista del séptimo da pueden ser aceptadas en la iglesia por profesión de fe:

  • 1. Un cristiano dedicado proveniente de otra comunión cristiana, que ya fue bautizado por inmersión de la manera practicada por la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
    2. Un miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que, debido a las condiciones mundiales, no puede conseguir la carta de traslado de la iglesia a la que pertenecía.
    3. Un miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día cuyo pedido de carta de traslado no recibió ninguna respuesta de la iglesia de donde es miembro. En este caso debe buscarse la ayuda de la Asociación/Misión/Campo. Si la iglesia que hace el pedido pertenece a otra Asociación/Misión/Campo, debe solicitarse la ayuda de ambas asociaciones/misiones/ campos.
    4. Una persona que ha sido miembro, pero cuyo registro de feligresía se ha perdido o ha sido borrado por paradero desconocido, y sin embargo en realidad ha permanecido fiel a su compromiso cristiano.

Debe ejercerse mucho cuidado al recibir a personas como miembros si anteriormente fueron miembros de alguna otra iglesia de nuestra denominación. No faltan ejemplos de personas desfraternizadas de una iglesia que más tarde se presentan en otra iglesia solicitando ser aceptadas por profesión de fe. Cuando un ex adventista solicita ser miembro de la iglesia por profesión de fe, debe hacerse una seria investigación con respecto a su experiencia anterior. Los dirigentes de la iglesia deben buscar el consejo y la ayuda del presidente de la Asociación/Misión/Campo. Debe tomarse el tiempo suficiente para extender las investigaciones tanto como se necesite para revelar todos los hechos.
 

Cuando una persona solicita que se la recibida como miembro por profesión de fe, y se encuentra que todavía es miembro de otra iglesia adventista, no se debe hacer nada para recibirla hasta que la iglesia donde está  registrado su nombre conceda la carta de traslado. Si, después de seguir el proceso de transferencia, la mencionada iglesia se niega a conceder la carta, el miembro puede apelar a la junta directiva de la Asociación/Misión/Campo si considera que la transferencia ha sido negada injustamente. La iglesia donde está registrada su membresía o la junta directiva de la Asociación/Misión/Campo son las organizaciones apropiadas para decidir si la conducta pasada lo califica para recibir una carta de traslado.
 

Seguir este procedimiento contribuirá para que haya más aprecio por el carácter sagrado de la cualidad de miembro de iglesia, y para que se reparen los errores en los casos en que sea necesario. Ninguna iglesia tiene el derecho de impedir la transferencia de la membresía de un miembro, a menos que la persona esté bajo disciplina.
 

Cuando una persona que ha sido desfraternizada quiere ser readmitida en la membresía de la iglesia, su readmisión es normalmente precedida por el rebautismo.


Eliminación de nombres.

 

Los nombres de los miembros sólo pueden eliminarse de la lista por un voto de la iglesia, en virtud del cual se le concede carta de traslado a otra iglesia o se lo desfraterniza, excepto en el caso
de los miembros fallecidos.


No debe llevarse una lista de los ex miembros.

 

Cada iglesia debe tener una sola lista de miembros. En ninguna circunstancia debe seguirse la practica de llevar una lista de los miembros retirados de la lista. La lista de la iglesia debe contener los nombres de todos los miembros. Sólo deben añadirse nombres a esta lista mediante un voto de la iglesia, en virtud del cual se acepta a la persona por profesión de fe, o por bautismo, o por carta de traslado.


Traslado de miembros.

 

El secretado de la iglesia maneja la correspondencia con los miembros individuales y con las iglesias en lo que se refiere al traslado de miembros.
 


Transferencia de miembros de iglesia.

 

Cuando un miembro de la iglesia se muda a otra localidad, el secretario de la iglesia de la cual es miembro debe escribir al secretario de la Asociación/Misión/Campo a la cual se trasladó, solicitando que un pastor de la nueva localidad le haga una visita pastoral. Esta intervención pastoral puede facilitar el proceso de transferencia.


El secretario de la iglesia donde se encuentra la feligresa del miembro que se trasladó, debe también notificar al miembro la intención de darle su nueva dirección al pastor de la nueva localidad donde vive.
 

El miembro de iglesia que traslada su domicilio a otra localidad por un período mayor de seis meses, debe solicitar inmediatamente la carta de traslado a una iglesia cercana a su nuevo lugar de residencia. Si la nueva residencia está en una zona aislada, donde no hay una iglesia a una distancia
razonable, el plan acostumbrado es que solicite unirse a la iglesia de la Asociación/Misión/Campo. La carta de traslado es válida durante seis meses a partir de la fecha de expedición, y a menos que la persona sea aceptada dentro de ese plazo, la carta pierde validez.


Método para conceder cartas de traslado.

 

El miembro de iglesia que se trasladó debe solicitar la carta de traslado al secretario de la iglesia con la cual desea unirse. Este secretario envía entonces la solicitud al secretario de la iglesia de la cual procede el miembro que desea ser transferido. Al recibir el pedido, el secretario lo presenta al pastor, si es un ministro ordenado, o al anciano de la iglesia, quien, a su vez presenta el pedido a la junta directiva de iglesia.


La junta directiva de la iglesia considera el pedido y hace una recomendación a la iglesia, favorable o desfavorable, con respecto a dicho pedido. El pastor o el anciano presenta entonces la recomendación a la iglesia, anunciando que se trata de la primera lectura. A la semana siguiente se presenta nuevamente el pedido a la iglesia y se toma la votación final. El propósito de este intervalo de una semana es dar a cualquier miembro la oportunidad de objetar el otorgamiento de la carta de traslado, por cualquier razón válida.


Por lo general, esa objeción no debe presentarse en publico, sino que se la debe hacer al pastor o al anciano, cuyo deber es citar a la junta directiva de la iglesia para considerar la objeción. El objetante debe tener la oportunidad de presentarse ante la junta directiva para exponer sus objeciones. Si éstas no se basan en causas válidas, debe aconsejársele que las retire. Por otra parte, si la objeción tiene fundamentos válidos, es deber de la junta directiva de la iglesia hacer las investigaciones que sean necesarias.En este caso, se suspende el voto final de la iglesia concediendo la carta hasta que el asunto se aclare debidamente.


Si las objeciones tienen que ver con las relaciones interpersonales, deben hacerse todos los esfuerzos posibles para lograr la reconciliación. Si se trata de ofensas públicas, pueden aplicarse las medidas disciplinarias que correspondan. Si se trata de algún desliz espiritual, deben hacerse esfuerzos para restaurar al miembro en cuestión.


El secretario debe preparar la carta.

 

Después que la iglesia vota conceder la carta de traslado, el secretario de la iglesia debe llenar el formulario usado con esa finalidad, y enviarlo al secretario de la iglesia a la cual desea unirse el miembro.

 

El secretario de esta iglesia le entrega la carta al pastor o al anciano para que la presente en la primera sesión de la junta directiva de la iglesia, con el objeto de obtener la recomendación correspondiente. Después se presenta la solicitud a la iglesia en su siguiente culto regular y se la deja en suspenso, sin votar, durante una semana, al cabo de la cual se efectúa la votación definitiva aceptando a la persona en la feligresa.


Entonces el secretario de la iglesia que recibe al miembro añade el nombre de éste y la fecha de aceptación en el registro de miembros de la iglesia. El secretario llena también el talón o parte de la carta de traslado que debe ser devuelta a la iglesia original, certificando que el miembro fue aceptado, y se lo envía al secretario de la iglesia de la cual fue transferido.
 

Situación del miembro durante el intervalo del traslado.

 

El secretario de la iglesia que concede la carta de traslado no debe, en ninguna circunstancia,
eliminar el nombre del miembro del registro de la iglesia hasta no haber recibido el talón de la carta de traslado que certifica que el miembro fue aceptado por voto en la feligresa de la iglesia a la que se trasladó.
 

Seguir cualquier otro plan es privar a la persona de su condición de miembro de iglesia durante el período del traslado, y es un procedimiento que nunca debe usarse. El secretario, el anciano, el pastor y el presidente de la Asociación/Misión/Campo son responsables de que se siga uniformemente en todas las iglesias el procedimiento antes mencionado.
 

Recibimiento de miembros perturbados por las condiciones mundiales.


Puede ser que, a causa de las condiciones mundiales, haya casos de personas acerca de las cuales no pueda enviarse ni recibirse ninguna comunicación de la iglesia en la cual está registrada su feligresa. En tales casos, la iglesia donde residen, en consulta con la Asociación/Misión/Campo
local, debe verificar cuál es el estado espiritual de estas personas y, entonces, recibirlas por profesión de fe. Si más tarde es posible comunicarse con la iglesia de la cual proceden, la iglesia que las recibió debe enviar una carta comunicando lo que se hizo.


Los miembros trasladados y los informes estadísticos.

 

Al fin de cada trimestre y al fin del año, cuando se hacen los informes estadísticos de la iglesia, todos los miembros a los que se les concedió carta de traslado pero cuyo talón de retorno no se ha recibido aún, deben ser contados todavía en la feligresa de la iglesia que concedió las cartas. Cuando se reciba el talón de retorno, certificando que el miembro fue aceptado por la otra iglesia,
recién entonces se omite su nombre de la lista de la iglesia que concedió la carta, y no se lo incluye ya en el próximo informe estadístico trimestral. La iglesia que lo recibió inscribir el nombre en su lista de miembros, y lo incluirá en el informe del siguiente trimestre.
 

Si un miembro no es aceptado.

 

La iglesia a la cual se dirige una carta de traslado tiene la obligación de recibir al miembro, a menos que esté en conocimiento de alguna razón válida y suficiente para no concederle el privilegio de formar parte de su feligresa. Si la iglesia no recibe al miembro, el secretario debe devolver la carta a la iglesia que la envió, con una explicación completa de las razones por las cuales no se lo recibió. La membresía de tal persona queda, entonces, exactamente como era antes de hacer el pedido de la carta de traslado, es decir, sigue siendo miembro de la iglesia
original que concedió la carta. El miembro debe cooperar con la iglesia para aclarar cualquier asunto suscitado por la iglesia que rehusó aceptarlo como miembro.


No se concede carta de traslado a miembros bajo disciplina.

 

En ningún caso debe una iglesia votar la carta de traslado de un miembro que está
bajo disciplina. Hacerlo serla violar el espíritu de la regla de oro.


Se conceden cartas sólo a quienes están en plena comunión.

 

 Las cartas de traslado se conceden únicamente a los miembros que están en plena comunión con la iglesia. Hacer declaraciones que califiquen al miembro en una carta de traslado es incorrecto.
Algunas veces, un miembro que se mudó a otra localidad se enfrió, o se volvió indiferente. En este caso el anciano de la iglesia, antes de que la iglesia conceda la carta, y para tener una idea clara en cuanto a si es prudente conceder la carta de traslado, puede tratar el caso con el anciano de la
iglesia de la localidad a la cual se mudó el miembro.


No se vota una carta de traslado sin la aprobación del miembro.

 

En ningún caso debe una iglesia votar una carta de traslado contra el deseo o pedido del miembro en cuestión, ni debe iglesia alguna aceptar en su seno a un miembro en virtud de una carta otorgada bajo tales circunstancias.
 

El ser miembro de la iglesia constituye una relación personal del individuo con el cuerpo de Cristo. La iglesia debe reconocer esta relación y evitar cualquier conducta que pueda considerarse como arbitraria.
 

Por otra parte, el miembro tiene la obligación de reconocer el bienestar de la iglesia y de hacer todo lo posible para librar a la iglesia de los problemas originados por la ausencia de los miembros. Cuando un miembro se muda del área de la iglesia en la cual está registrada su membresía, tiene el deber individual de colaborar de buena gana solicitando su carta de traslado.
 

En el caso de una iglesia expulsada de la hermandad de iglesias como resultado del voto del congreso de la Asociación/Misión/Campo, ser‡ necesario, para salvaguardar a la feligresa de los miembros leales, transferir provisionalmente la feligresa de todos los miembros de la iglesia expulsada a la iglesia de la Asociación/Misión/Campo, excepto los que rehúsen ser transferidos. La membresía de esos últimos ser‡ considerada como excluida luego de la expulsión de la iglesia. La iglesia de la Asociación/Misil n/Campo está facultada para conceder cartas de traslado a los miembros leales que las pidan, y para manejar otros casos del modo que sea necesario.

La junta directiva no puede conceder cartas de traslado.

 

La junta directiva de la iglesia no tiene autoridad para votar una carta de traslado ni para recibir a miembros de otras iglesias por carta. Sus facultades en este asunto se limitan a hacer recomendaciones a la iglesia. El voto sobre todas las transferencias de miembros, favorable o desfavorable, debe ser tomado por la iglesia.  El secretario no tiene autoridad para eliminar o añadir nombres a la lista de miembros de la iglesia, excepto después del voto de la iglesia. Cuando un miembro muere no se necesita ningún voto para eliminar su nombre; el secretario sencillamente registra el hecho y la fecha.

 

Correspondencia con los miembros.

 

El secretario debe tratar de mantenerse en comunicación con los miembros ausentes por medio de correspondencia.
 

El secretario de la iglesia debe mantener correspondencia con los miembros ausentes, comunicándoles las noticias importantes sobre el progreso de la iglesia y animándolos, a su vez, a informar cada trimestre sus propias actividades cristianas. Es deseable que el secretario les escriba frecuentemente.


Credenciales para los delegados al congreso de la Asociación/Misión.

 

El secretario, con la autorización de la junta directiva de la iglesia, extiende las credenciales para todos los delegados elegidos para representar a la iglesia en el congreso de la Asociación/Misión local, y las envía puntualmente al secretario de la Asociación/Misión. Todos los formularios para
los registros, los informes, las credenciales, las cartas de recomendación, etc., los provee la Asociación/Misión.
 

Debe enviar los informes puntualmente.

 

Es deber del secretario de la iglesia preparar y enviar puntualmente ciertos informes. Algunos son
anuales, otros son trimestrales. Es esencial que se envíen todos al secretario de la Asociación/Misión/Campo dentro del tiempo especificado, ya que estos informes son importantes para la exactitud de los informes preparados por otras organizaciones de la iglesia mundial. El secretario debe obtener la información que necesite para preparar estos informes del tesorero, del secretario del departamento de Ministerios Personales, del jefe de diáconos, del secretario de la Escuela Sabática, del secretario de la Sociedad de Jóvenes, del director de la escuela de iglesia y de los datos que ya posee como secretario.

 

El secretario de la iglesia debe llenar todos los datos pedidos por los formularios. Debe dedicar atención especial al traslado de los miembros, y a los miembros recibidos o excluidos por diversas causas, tal como se indica en el formulario. El secretario de la Asociación/Misión/Campo debe informar trimestralmente al secretario de la Unión, y éste al secretario de la División, y el de la División al de la Asociación General estos importantes datos; cualquier omisión o demora en el envío de los informes afecta seriamente la obra en toda su extensión. La atención fiel a todos los detalles especificados en los formularios de informes ayuda mucho a mantener un registro exacto de la obra mundial de la iglesia.


Las actas de la iglesia.

 

 El secretario de la iglesia prepara las actas de la iglesia. Estas actas deben conservarse cuidadosamente. Todos los registros y libros de contabilidad de los diversos oficiales de la iglesia son propiedad de la iglesia; y el secretario debe entregarlos al finalizar su período de servicio al nuevo secretario que haya sido elegido, o a la iglesia en cualquier momento del período, a pedido del pastor o del anciano.

 

Fuente: Manual de Iglesia

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